La esencia de la extraordinaria calidad del Aloe Vera de las Islas Canarias radica en las singulares condiciones climatológicas que se dan en las islas y que determinan de una manera decisiva la asombrosa calidad de las plantas de aloe cultivadas en estas latitudes geográficas.

 

El Aloe sembrado al sureste de Tenerife en Canarias se desarrolla en unas condiciones excepcionales que no se repiten en otra zona de cultivo: sustratos volcánicos del Teide que nutren las plantas de un modo extraordinario, altitudes de 200 metros sobre el nivel del mar, fuertes vientos del Atlático cargados con sales oceánicas que soplan contínuamente sobre las plantas madre estimulándolas, una exposición sin igual en horas de sol al año y una combinación de temperaturas y humedad que permiten que las plantas de aloe crezcan con una potencia extraordinaria, consideradolas las mejores que se cultivan en el mundo.

 

Las plantas de Aloe Penca Zábila crecen en bancales dispuestos en relieves verticales para una máxima exposición de cada planta madre a los vientos alisios dominantes en la costa este de las Islas Canarias, endureciendo la planta en un proceso natural día a día combinado con la sal del mar y las horas de sol mientras se alimentan de las bondades de los sustratos volcánicos, concentrando así las propiedades del aloe, sus beneficios y principios activos de forma permanente en un proceso sin fin. La principal apariencia de las plantas de Aloe Vera que crecen bajo estás condiciones ideales es la turgencia de sus hojas regias que alcanzan hasta 1 kilo de peso y 70 centímetros de longuitud, un enorme contenedor natural cargado con 250 ingredientes decisivos para su salud, entre vitaminas, minerales, oligoelementos y polisacáridos.